Aunque pensemos que no, dormir puede ayudarnos a controlar el apetito. Cada vez son mayores las investigaciones que demuestran que las personas que no duermen bien, presentan mayor riesgo de aumentar de peso y de obesidad, comparadas con las personas que duermen entre 7 y 8 horas.

Además de las dietas actuales, se cree que uno de los factores que contribuyen a la epidemia de la obesidad en la falta de sueño. Según una encuesta, en 1998, el 35 por ciento de los americanos dormía alrededor de 8 horas, en el 2005, el porcentaje se redujo al 26 por ciento.

Adicionalmente, también se ha investigado mucho sobre la relación entre las horas que duermen los niños y la relación con la obesidad infantil. La evidencia más fuerte proviene de estudios que han rastreado los hábitos de sueño de varios niños durante largos períodos de tiempo, y también han incluido otros factores que podrían aumentar el riesgo de obesidad infantil, como la obesidad de los padres, el tiempo que pasan viendo la televisión, y la actividad física que realizan.

¿Dormir puede ayudarnos a controlar el apetito?

En un estudio inglés, se observó a 8.000 niños desde que nacieron. Aquellos que dormían menos de 10 horas y media en las noches a los tres años, presentaban un 45 por ciento más de probabilidad de ser obesos a los 7 años, comparados con niños que dormían 12 horas en la noche. Resultados muy similares con los obtenidos en un estudio realizado en Estados Unidos.

Adicionalmente, se ha visto que los hábitos de sueño durante la infancia, tienen un impacto en el peso del adulto. En otro estudio se le dio seguimiento a 1.037 niños desde el nacimiento hasta los 32 años. Se enfocaron en las horas que dormían a los 5, 7, 9 y 11 años de edad. Se encontró que cada hora que no duermen durante la infancia, se asocia a un 50 por ciento mayor riesgo de obesidad a los 32 años.

¿Dormir puede ayudarnos a controlar el apetito?

Los investigadores creen que existen muchas razones por las que la falta de sueño conduce al aumento de peso. Las más comunes es porque la gente come más, o porque disminuyen la energía que se queman.

No dormir las horas adecuadas, puede alterar las hormonas que controlan el hambre. En un estudio se encontró que los hombres jóvenes que eran privados del sueño, tenían niveles más altos de grelina, una hormona que estimula el apetito, y niveles más bajos de leptina, la hormona de la saciedad. Lo que conduce a un mayor aumento en la ingesta de alimentos, sobre todo aquellos ricos en grasas y carbohidratos.

También, las personas que no duermen bien, están más cansados durante el día, lo que disminuye su actividad física. Se ha visto que las personas que sufren de falta de sueño, tienden a presentar una menor temperatura corporal. Lo que ocasiona que su gasto calórico sea menor.

¿Dormir puede ayudarnos a controlar el apetito?

Como puedes ver, hay varias pruebas que dicen que las personas que no duermen la cantidad de horas recomendadas para su edad, presentan un mayor riesgo a padecer obesidad, tanto los niños como los adultos. Sin duda la falta de sueño es sólo uno de los tantos factores que afectan los índices de obesidad, pero no hay nada de malo en crear hábitos de sueño saludable, estableciendo horarios para ir a dormir, limitar el consumo de cafeína en la tarde, y reduciendo el uso de aparatos tecnológicos en la recamara.

Publicado por Juanma

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